La
carrera de Víctor Emilio Ramírez se ha caracterizado por la velocidad con la que han ocurrido
los hitos importantes: debutante profesional en 2006, se consagró campeón mundial crucero
de la Organización Mundial de Boxeo apenas 3 años más tarde, con solo 16
peleas profesionales disputadas (15-1-0). Curiosamente, “El Tyson del Abasto” (uno de los apodos más acertados e ingeniosos que se hayan puesto) había
hecho su primera docena de peleas como pesado hasta que decidió
sacar mejor provecho de su potencia en los cruceros, donde sus duelos con Mauro Ordiales
le dieron la primera notoriedad nacional.
El
título ganado en 2009 fue en realidad el interino vacante de la OMB, por KOT
ante el ruso Alexander Alexeev,
pero Ramírez fue rapidamente reconocido como regular en esas paradojas y
rarezas del boxeo actual. El título (regular) fue defendido exitosamente una vez en
el “Luna Park” de Buenos Aires contra el Azerbaijano(?) Ali Ismailov, con las
tarjetas dándole una decisión dividida a
Ramírez. En la segunda defensa, se perdió claramente en forma unánime y sin atenuantes
en Alemania, ante el local Marco Huck, un boxeador superior
que esa noche fustigó con golpes rectos aprovechando su ventaja en alcance y
usó inteligentemente el clinch cada vez que el campeón recortaba la distancia.
Sorpresivamente, después de esta pelea, con apenas 25 años y un record de
16-2-0(12KO), "Tyson" Ramírez se retiró.
Inesperada
como su retiro, fue su vuelta, casi 4 años después, como un veterano que no
llega a los 30 años. Por ahora, sus tres peleas en menos de dos meses dejaron
en claro que su regreso aspira a
ser serio. La primera, contra el Sudafricano
Thabiso Mogale (14-13-2, 36 años), fue un victoria-KOT 1 que dejó poco para analizar. La
segunda fue victoria en decision unánime luego de 10 rounds contra el “Alemán” Díaz Strunz
(11-8-1). Ramírez le tiró con todo durante los 10 asaltos y Strunz lo aguantó
todo, devolviendo moderadamente sobre el cuerpo de Ramírez. Lo interesante de
esta pelea fue ver a Ramírez hacer 10 rounds y aguantarlos decentemente luego
de un prolongadísimo parate (con obesidad incluida y forzada y veloz pérdida de kilos), además de servirle para ganar el título Latino FIB,
también hasta entonces vacante. Por ultimo, la pelea más reciente fue victoria-KOT 4 ante el norteamericano Danny Santiago
(33-6-1, 19KO), un interesante ex-retador mundialista que mostró malas intenciones
y mala condición física, pero al que le alcanzaron 4 rounds para probar la
capacidad de Ramírez de absorver castigo, sobre todo al cuerpo.
Ramírez
dice que quiere ir por algún título mundialista antes de fin de año. Apoyado
por el gobernador Scioli y con el olfato de Rivero para cazar títulos que anden
descuidados, puede llegar a lograrlo. Está programado para pelear el 21 de marzo (rival a
confirmar) en la misma velada en la que el Cotón Reveco defenderá su título
mosca AMB. El objetivo de Ramírez parece ser una revancha con Huck, quien
luego de arrebatarle el título a Ramírez ha realizado 12 defensas consecutivas
y va por la decimotercera el 3 de Mayo. Sin embargo, hoy Ramírez está major rankeado
(7º) en la FIB (organización en la cual ostenta título latino), donde a nivel
mundial reina el talentoso y durísimo boxeador cubano Yoan Pablo Hernández
(28-1-0, 14 KO, 29 años).
Será
interesante ver como se desenvuelve -y contra quien- Ramírez en su próximo
combate, sobre todo en términos de velocidad, continuidad y potencia de golpeo,
para saber que chances tiene de meterse en la conversación mundial en 2014, en lo que
sería otro de los pasajes acelerados y vertiginosos que han caracterizado la
vida boxística del “Tyson del Abasto”. Por ahora se lo ve unos escaloncitos por
debajo del nivel de excelencia que el mismo se ha puesto como meta, pero el
rodaje y las peleas pueden darle la puesta a punto que busca para desplegar
todo su potencial de campeón.

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